Publicidad/servicios públicos.

Las mismas técnicas de publicidad que promocionan productos comerciales y servicios se pueden utilizar para informar, para educar y para motivar al público sobre cuestiones serias sin contenido comercial, tales como el sida o el ahorro de energía.

La publicidad, en su forma no comercial, es una herramienta educativa de gran envergadura, capaz de alcanzar y de motivar a gran cantidad de público. "la “publicidad justifica su existencia cuando se utiliza para el interés público es una herramienta de demasiado gran alcance para utilizarla solamente para los propósitos comerciales”.


Globalización, bobalizacion.

Cuantas más exclusivo, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Esto es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías.

Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto del siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra.

La publicidad y los estereotipos sociales.

Cuando vemos en los anuncios reflejarse tipos sociales, podemos estar seguros de que la publicidad no se los ha inventado, sino que estos tipos existen en la mente de la mayoría de los compradores. Los principales tipos de la mayoría que aparecen en los anuncios son:

Las amas de casa. Son las personas a las que se dirige una buena parte de la publicidad por tratarse de las computadoras de muchos de los productos que están en el mercado.

El intelectual. Puede ser joven o viejo, hombre o mujer y, a imitación del cine, suele representarse con gafas.

El triunfador. Suele ser hombre, relativamente joven, de categoría social elevada y muy activo. Va vestido con ropa deportiva o formal, pero siempre muy cara. Suele ir asociado a bebidas alcohólicas o deportes minoritarios.

El deportista. Es otro prototipo que se da con frecuencia en publicidad. Aparece no solo en anuncios de artículos deportivos, sino en otros muchos entre los que destacan los de bebidas refrescantes, ‘los anuncios con deportistas pueden ser de 2 éxitos (el del deportista y el del producto) o bien se hace depender al primero del consumo del segundo

Los niños. Los niños contratados para publicidad suelen ser niños guapos y simpáticos. Los niños aparecen anunciando productos infantiles a de adultos. En el 1 caso, los compradores no son necesariamente los usuarios del producto anunciado. En el 2, los niños suelen ser el reclamo de compra para determinados productos destinados a los padres. Tema distinto es el de la publicidad de juguetes. Hay 2 épocas clave en el consumo de juguetes: el periodo navidad- reyes y el festejo del día del niño.

7 recomendaciones para ir de compras

1.- escoge los productos que tienen menos ingredientes.

2.-evita comprar los productos “light”, “diet”, “naturales” o “fat free”
En México no hay ninguna regulación que diga que características debe tener un producto “light”, por lo que no podemos saber que contiene.
3.- siempre checa la fecha de caducidad.
La ley dice que los productos no deben ser comercializados ni consumidos después de la fecha de caducidad y que está siempre debe estar en los empaques. Y ojo, porque los productos son puestos en “oferta” cuando la fecha de caducidad está cerca.
4.- evita los productos transgénicos
Las etiquetas no nos dicen si los alimentos que consumimos son transgénicos, pero hay algunas formas de saberlo.
5.- checa si la publicidad exagera
Por ley, los ingredientes se enlistan según la cantidad: 1 vienen los que están en mayor cantidad. Ojo con los cereales que “hacen un desayuno completo”.
6.-los aditivos son químicos dañinos e innecesarios
Se agregan a los alimentos para prolongar su vida para darles color o sabor.
7.- compara productos mexicanos
Cuando compras alimentos mexicanos, estas apoyando a nuestros productores. Muchos de los productos importados son de mala calidad, transgénicos y entran a precios dumping, es decir por debajo del precio de producción, por lo que los productos mexicanos no pueden competir con ellos.